miércoles, 15 de abril de 2009

El Terrible

Como un látigo mi ejercito de voces y ámbitos se echó a marchar por el campo. Yo veía venir al enemigo que de lejos difícilmente ocultaba su hambre de victoria, lo ví mas exhaustivamente y noté que su piel era como de serpiente y brillaba por el golpe de luz que ofrecía el astro rey. Oye hombre serpiente le dije cuando se juzgaba que la criatura, ahora reptante pudiera discernir mi voz. Yo salía de la Casa de la Dama feliz, ahí cantaba sus canciones a favor de un paraíso en la tierra donde las triquiñuelas del demiurgo (ese pequeño dios) haciendo de Rey de este mundo no mancillen la suave obra de los músicos y los caminantes solitarios. Después del diluvio, en definitiva nos tocaría caminar mas y hacernos amigos del peligro y probados en toda faena de esta corrida que nos ha bajado toda nuestra sangre: entonces nos llenamos de una nueva energía para hacer frente al calamar gigante que nos asedia de obstáculos.
En fin recibí toda la carga venenosa del Hombre Serpiente.

5 comentarios:

Leo Le Gris dijo...

el alucinado canto del bardo que entrevé la victoria final sobre lo cotidiano y se eleva para ver el paisaje en su totalidad. Para estar a la misma altura, mirando tette a tette al demiurgo para reirse de sus triquiñuelas.

Después del diluvio de símbolos el paisaje tiene otra luz, nueva, mas brillante, virginalmente impoluta

Los tentáculos se hacen cada vez mas difusos y las frias y resbalosas escamas del hombre serpiente que es el otro y a la vez uno mismo!

Nicolas Nautfal dijo...

Este poemita vió la luz en la casa del niño Ivancito. Mientras montábamos unos cuantos joints y nos reíamos de esta vida lumpen. Leito, esperaba ansioso este comentario ya que considero a esta terrible pieza como parte de un nuevo proceso creativo.

Leo Le Gris dijo...

como la dedicatoria de Carlitos al señor Delahaye en su splin, corte ud por donde quiera, los fragmentos combrarán vida por si mismos.

Regálanos la serpiente entera, por favor, Nico!

Nicolas Nautfal dijo...

esa serpiente que se mata a sí misma renace de sus propios suicidios. Negare su existencia por ejemplo y he aquí que nos sorprende con su imprevista aparición. Te apuesto Leíto que la Presencia Terrible se torna un tanto mas terrible al presente. Un paso mas y es el fin del mundo, pienso.

Leo Le Gris dijo...

tienes toda la razón Nico, aCsolutamente!

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