sábado, 29 de agosto de 2009

El Ocaso del Engreído


No me imagino de verdad, cómo un humilde utilero de un equipo amateur sudamericano de ciclismo, entiéndase, Pilas Varta y Café de Colombia en la década del ochenta, quería engrosar lazos amistosos con los ya poderosos y curtidos equipos y corredores europeos de la época a cambio de una poca de uno de nuestros excelsos productos de exportación.

Como es que ahora, por Dios, viene este petulante gañán, un falso dios galo, gordo y gafufo llamado Laurent Fignon a decir en su libro autobiográfico que los pobres utileros de nuestro glorioso equipo de escarabajos, guardaban cocaína en los marcos de la bicicletas y la convidaban a los grandes protagonistas de la caravana internacional! Faltaba más.

No se me hace raro que éste fastidioso personaje, haya ingerido cualquier cantidad de sustancias ilícitas que hayan mejorado ostensiblemente su rendimiento deportivo, al cruzar las míticas cimas de las rondas francesas, españolas e italianas (L'Alpe d' Huez, Tourmalet, Blockhaus, Mortirolo, Covadonga, Anglirú, etc.); haciendo pensar al mundo entero que era simplemente el sucesor del gran Bernard Hinault. Algunos en su momento, incluso en nuestra tierra, lo admiraron y hasta lo veneraron. Que falsedad tan descarada! que promontorio tan falaz!. Cuando todos lo veíamos codo a codo con Parra, Roche, Herrera, Hampsten, Lemond, Delgado, entre otros, luciéndose y dejando el alma sobre la bicicleta, pensábamos que estaba frente a nosotros otro monstruo imbatible, otra joya de la historia del pedalismo mundial. Aspire profundo más bien Fignon!

Y la tapa amigos míos, cuando vino invitado a Colombia a correr el clásico RCN (risas), tiene el descaro de afirmar con contundencia que fué obligado a consumir aún más cocaína de la más pura y excitante. ¡Pamplinas! aquí nadie lo obliga. No le digo que no sea la mejor del mundo, de hecho lo es, pero que lo saquen del hotel, en la penúltima etapa que llegaba a Bogotá a visitar unas cuantas meretrices y consumir polvo hasta perder la razón, eso lo rechazamos con vehemencia, es una réplica execrable y abominable. Aspire profundo mas bien, Fignon.

Reconozca con hombría que usted nunca nació para ser un campeón de verdad, que fué un mediocre corredor con un plus de vitaminas y testoterona a causa de las trampas y las artimañas que usted mismo propició y que ahora busca que sean la coartada perfecta para justificar su lamentable estado, por su sangre corren celulas cancerígenas engendradas por las anfetaminas y las montañas de blanca que usted mismo adquirió y consumió. Usted para mi ahora es un viejo inane y anquilosado.

Si quiere púdrase en su infamia y su desdicha, pero no contamine a los escarabajos con ese cáncer de rencor que lleva por dentro, ¿Acaso no basta con ese páncreas inundado y esa metástasis gástrica y peritoneal? Aspire profundo otra vez Fignon!!!

5 comentarios:

Fuli dijo...

AMEN!

Nicolas Nautfal dijo...

Como dicen por ahí, la droga mata...mata los buenos sentimientos a que puede aspirar el ser humano. Y si de tristemente célebres momentos de la historia deportiva, nada mas recordar el fallecimiento del "pirata" Marco Pantani que en los asensos de montaña dejaba una estela de sospechas por lo sobrehumano de la escalada...pues a este escarabajo tambien lo llevó lejos "la de cinco letras" lejos de esta vida.

Mizar dijo...

El pirata dejaba una estela de bazuco tras su paso jejeje

Leo Le Gris dijo...

muy bueno, esa sección deportiva esta trayendo mas seguidores que nunca! en horabuena Mizar!

Herodes dijo...

que farra la que tenian en esos Alpes....ey mire senor tecnico, destape otra cicla y pasemela para lamerla al menos!

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