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jueves, 12 de agosto de 2010

Lecciones de abismo


¡Hola a todos!

en su apariencia del Ghost in the Shell, Leo le Gris afectó varios sistemas y finalmente me dió la posibilidad de publicar en los Esbozos, cosa que me hace gratamente feliz. y para mi primer post, he decidido publicar este artículo que reposaba en la pequeña pero bien nutrida biblioteca de mi mentor:


Lecciones de abismo

Por Carlos Yusti

En el libro de Verne, "Viaje al centro de la tierra", el científico de la expedición le recomienda a su sobrino: "Observa y observa muy bien. ¡Hay que tomar lecciones de abismo!". La frase para mí nunca ha encerrado una expresión literal, sino más bien lírica y un tanto trágica. En tal sentido la frase me ha permitido considerar que la lectura de poetas como Ramos Sucre, Vallejo, Fernando Pessoa, Baudelaire, Rimbaud y Lautremont es una manera segura de tomar lecciones de abismo. La poesía es una manera de bordear los acantilados del alma, de contemplar ese vacío donde el viento es una luz que lo calcina todo, donde la soledad es un sol negro que lentamente carcome en las entrañas.

Algunos amigos poetas en Valencia me consideran sordo para la sutil música de la poesía. Ponen en solfa mi dureza a la hora de emitir juicios en torno al poema y su ejecutante. Trato de explicarles que mi sordera es producto de un trauma de juventud. Por supuesto que miento, pero para el caso es una buena estrategia y así campear el temporal.

En mi adolescencia granujienta y volátil como muchos jóvenes que se inician en la escritura lo hice como poeta. Bajo la influencia de los poetas malditos y el surrealismo escribí un centenar de poemas salvajes, llenos de quincallería erótica y mucha lúgubre visión del mundo. Como era un aprendiz azaroso, inculto y que metía pie con eso de la ortografía, en un dechado de audacia, bastante inusual en mi, consentí darle el legajo de papeles a mi profesora de castellano Josefina Castillo. Mujer no muy bella, pero gran lectora, con un cuerpo de serenas formas y una voz aterciopelada que de alguna manera me cautivaba. La profesora corrigió, con bien intencionada saña, mi alma, que es lo que a fin de cuenta era ese puñado de papeles escritos con el corazón iluminado de insomnes lecturas. Tachó con diligencia mis gazapos, colocó acentos e hizo anotaciones al margen sobre la gramática. En la conversación me dijo que los poemas no eran del todo malos, pero que eran algo incómodos. Me recomendó mucha lectura y que tratara de abrir las ventanas del amor para que entrara algo de su luz en mi escritura. Pero yo quería ser un maldito y no un ñoño que aglutina lugares comunes en columna. Algo dolido tomé mis poemas, y con otros camaradas de bohemia literaria, me dispuse al sacrificio. En una plaza amontoné la faja de papeles y le prendí fuego. Cuando los papeles volaron en la brisa nocturna como pájaros negros me sentí liberado, como si saliese a la superficie. Desde entonces mi visión de la poesía y de los poetas cambió de manera radical.


El poeta W. H Auden escribió: "La poesía no es magia. La trascendencia de la poesía, como la de cualquier otro arte, se encuentra en su capacidad para decir la verdad, para desencantar y desintoxicar". Desde este punto de vista la poesía es más un reto que una calistenia hormonal de juventud. La falta de fe puede llevarte muchas veces a Dios, pero la falta de poesía te conduce a la desolación más insondable, a la aridez espiritual más acabada. Uno no deja de escribir poesía. El mundo es un poema escrito que también nos escribe. Este árbol, aquel atardecer que se pierde en nuestra memoria, esa flor que se abre hacia dentro de nuestra mirada.

Hay un poema de la etnia indígena Piaroa que puede proporcionar alguna clave:

"El agua del río corre hacia el raudal /¿Corre?/Las nubes huyen /sobre el gran cerro,/como tapires cansados/ frente al hombre con arco./¿Sí?/Las hojas caminan/ con el viento, /y se mueve toda la selva./También tu canoa/ se mece sobre el río./ Solamente tú estás inmóvil/ bajo la gran Piedra Negra. /¡Y yo creía que por ti / vivían todas las cosas!"

El poeta trata de anotar el nexo del hombre con todo aquello que lo rodea, intenta, a través de la poesía, mostrar, desde la belleza del lenguaje, el trágico esplendor de aquello que vibra en la cuerda tensa, y frágil, de la vida. Octavio Paz postulaba: "La poesía no pretende revelar, como las religiones y las filosofías, lo que es y lo que no es sino mostrarnos, en los intersticios y resquebraduras, aquello que escapa a las generalidades, las clasificaciones y las abstracciones: lo único, lo singular, lo personal. Los reinos en perpetua rotación de las sensaciones y las pasiones, el mundo y trasmundo de los sentidos y sus combinaciones".

Para escribir poesía se necesita una buena dosis de abismo. El poeta ha ejercitado mucho sus lecciones de abismo para encontrar el camino de esa palabra exacta, de esa palabra en situación especial y liberada de su rol meramente informativo pues trata de revelar esa música interna donde el poema es un acto lingüístico que tiende un puente hasta nuestro espíritu y nuestra conciencia.



George Steiner escribió: "Donde reinan las mentiras o la censura, la poesía puede convertirse en fuente de noticias". De allí que eso de escribir poesía no sea un mero juego del intelecto y mucho menos un pasatiempo para eludir el bostezo. Por ese motivo para escribir poesía se necesitan muchas lecciones de abismo. Las lecciones nunca serán fáciles para el poeta que lo es de verdad y no un simple remedo, un mendaz muñeco de ventrílocuo que repite metáforas sabidas hace rato. Poetas entre comillas hay en cantidad y a veces sus poemas no son más que cantos disonantes de sus desmesurados egos. La divisa de Michel Houellebecq me ha curado de escribir deslucidos poemas: "La inteligencia no ayuda en absoluto a escribir buenos poemas; sin embargo, puede impedir que uno escriba poemas malos".

*

¡un abrazo a los colaboradores, un saludo a los lectores!

Antoine

lunes, 9 de agosto de 2010

la filmografía de Hayao Miyazaki

¡hola a todos!


entre lo que heredé de Leo Le Gris están algunas películas de este señor.

he recopilado extractos de diferentes páginas y he tomado imágenes de por ahí para montar este post.

¡vamos a ver cómo sale!, que sea un pretexto para celebrar el séptimo arte y el cómic y al Japón

y el segundo (primer) post de Antoine Gerris, arranquemos:



Hayao Miyazaki nació en Tokio en 1941.

Su juventud la marcan la guerra y la imagen de una madre enferma que permanecerá en cama durante nueve años. Su padre y su tío dirigen una sociedad que fabrica timones para aviones. Muestra rápidamente una gran pasión por la aviación y, más tarde, por el dibujo. En 1963, provisto de un título de economista, entra en la Toei Animation, el estudio más importante de Japón.




en la década de los sesenta comenzó a trabajar en Toei con el cargo de intercalador (encargado de dibujos entre movimientos). Con el tiempo se convirtió en secretario en jefe del sindicato, donde conoció a Isao Takahata, gran amigo que luego sería colega en el Studio Ghibli.

Miyazaki fue ganando más responsabilidades en sus primeros años de trabajo, lo que le lleva a colaborar con Isao Takahata en los anime Heidi, Marco, Ana de las Tejas Verdes y La abeja Maya para el estudio Zuiyô Enterprise, que más tarde se convertiría en Nippon Animatio




La mayor parte de su obra ha estado enfocada a los niños, al punto de ser llamado el "Disney japonés". Su obra trata temas de contenido, con mensajes antibélicos, o abordando temas complejos como el hombre y la naturaleza, el individualismo o la responsabilidad, lo que le ha valido el reconocimiento público de Occidente y de los especialistas.





Nausicaä del valle del viento es considerada la primera película del Studio Ghibli. Supuso su primer gran éxito en Japón y la creación de dicho estudio.

La princesa Mononoke supuso su gran reconocimiento internacional debido a que fue una de las primeras películas del estudio que se lanzaba internacionalmente.
Obras anteriores a ésta, como Mi vecino Totoro, Kiki's Delivery Service o Porco Rosso tuvieron cierto interés internacional.




El viaje de Chihiro recibió el Oso de Oro de la Berlinale 2002, el Oscar a la mejor cinta animada en 2002 y el reconocimiento a su trayectoria en el Festival Internacional de Cine de Venecia. El castillo ambulante fue nominada al Oscar 2005 como mejor película animada.



Con Ponyo en el acantilado vuelve a obtener el reconocimiento de la crítica y entra entre las veinte candidatos a los Premios Óscar 2009 en la categoría de Mejor Película de Animación.


mas info de Hayao Miyasaki aquí

el título de cada peli tiene un link para descargártela de taringa


¡hasta la próxima!

sábado, 22 de agosto de 2009

4-4-2



No podemos hablar ya con propiedad de las congregaciones mundialistas de la preguerra, de aquellos certámenes de la década del treinta, donde éste vilipendiado pero persistente deporte, encarnaba el verdadero espíritu del combate y de la disciplina, donde la pasión naciente se sobreponía al negocio actual y a la marrullería, a la corrupción y a la triste ineptitud de muchos de los actuales dirigentes, no podemos hablar con propiedad ya, porque incluso los registros audiovisuales se quedan cortos. Si usted busca una imágen, por ejemplo de algún nombre de aquellos jugadores otrora endiosados como Piazza, Stábile, Meazza o hasta el gran cancerbero Ballesteros, lo único que puede conseguir es una imágen difusa y transpapelada, más vaga y somera que la visión de un pez en las aguas turbias del Sumapaz.


Sin embargo hay cosas que se resisten al cambio, esa acción-reacción reprimida de la ciencia, tenazmente aplicable también a éste tópico, cosas que persisten no obstante la real crudeza de la evolución a todo nivel. Pues observemos que la cuestión táctica inherente a la pelota, a pesar de un un sin número de variantes y combinaciones surgidas a lo largo del tiempo (3-4-3, 3-5-2, 4-3-3, etc), aún conserva la escencia primigenia del período del "paleofútbol". Esa misma disposición que llevó a encumbrarse a la Italia de Meazza, a la Hungría de Puskas y Coksis, al Brasil de Pelé y Garrincha, a la Alemania Federal de Beckenbauer... Ese delicioso 4-4-2 que llevó al pedestal de las deidades al flaco Menotti ante Videla y a Bilardo, que hizo ver como un extraterrestre a Maradona y a su antonímico colega Mateito Matthaus. Y finalmente también ha permitido alcanzar la cuarta victoria a la mezquina Italia de hace tres años, como lo hiciera la del 82 bajo el mando del mago de la táctica Enzo Bearzot.


La impresionante conclusión amigos míos es que éste fascinante esquema, a veces subvalorado se ha mantenido a lo largo de la historia, podríamos decir que, casi inmutablemente y ha sido el mas ferviente y silencioso aliado de aquellos hombres que han escogido con determinación o azarosamente el difícil oficio del manejo táctico, técnico y sicológico de casi siempre una caterva de estólidos, vacíos, iletrados y prepotentes futbolistas.

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